No es una encuesta de clima. Tú dices qué cuenta y cuánto, y eso se convierte en una nota por persona, equipo y área.
Pasa por encima de un trozo para leerlo, o púlsalo para llevarlo al centro.
áreas, equipos, quién está en cada uno y quién acompaña a quién.
los valores de la casa y cuánto pesa cada variable. Ese reparto es tu cultura escrita en números.
cada persona contesta sobre sus compañeros, sobre su equipo y sobre su responsable.
de cada número sale una conversación, y de cada conversación un plan con fecha.
Cambia el reparto y cambia lo que premia tu organización.
Medir sin hacer nada después es lo que convierte una encuesta de cultura en un trámite. Aquí de cada número sale una conversación.
Cada trozo es una variable. Lo ancho lo decide su peso; el color, cómo va.
Por debajo del mínimo de respuestas no se enseña nada. No es una opción que se pueda desactivar.
Montamos tu organización y lanzamos una primera medición.
Hablemos